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jueves, 6 de mayo de 2010

Los aspectos clave de la campaña de las elecciones británicas (II)

Xavier Barrachina
Continuando con el post anterior, exponemos lo que han sido en nuestra opinión las claves de la campaña.


El poder de la prensa:
los medios de comunicación han sido decisivos. Siguen siendo el canal imprescindible para que los candidatos transmitan sus mensajes al electorado y fuente de opiniones y debates interesados. Los grandes hitos de la campaña han tenido que ver con los medios: los debates televisados y el ascenso de Clegg, el "bigotgate" de Brown (el origen de todo fue el acuerdo de Brown con una emisora por el que llevaba un micrófono todo el día, un micrófono con el que no contó cuando, en un momento sólo con su equipo, insultó a la mujer), o la ya tradicional (y transparente) apuesta de cada periódico por un partido. Llamativo que Gordon Brown y los Laboristas se quedaron sin el apoyo de ningún periódico mayoritario.

Más allá de los editoriales del pasado fin de semana, los periódicos que más claramente se han postulado por un partido han hecho campaña directamente por sus candidatos: The Telegraph (Tory) intentó hundir a Clegg destapando supuestos escándalos del pasado y The Sun (Tory again) utilizó incluso sus chicas semidesnudas de la página 3 diciendo que Brown y Clegg eliminarán la página si ganan. Veremos con los resultados si mantienen su poder o si los electores se fían más de otras recomendaciones para decidir su voto.

La desafección de los electores:
tras los recientes escándalos de los gastos personales que los miembros del Parlamento pagaban con dinero público, la campaña empezaba con los electores más alejados que nunca de los candidatos, sobretodo los de los dos partidos mayoritarios, y con una evidente voluntad de cambio drástico. Esto ha ayudado a la explosión de Nick Clegg como alternativa real tras su brillante actuación en el primer debate. Habrá que ver si las intenciones manifestadas en las encuestan se transforman en votos reales o a la hora de la verdad los electores apuestan por el "mejor malo conocido que bueno por conocer".

Los mítines:
en las campañas británicas los candidatos siempre han apostado más por multitud de actos de formato medio o pequeño, que por los grandes mítines a los que estamos acostumbrados en España. No ha sido distinto en este caso y han abundado las visitas de los candidatos a pequeñas comunidades o instituciones de referencia (en España puede sorprender especialmente el caso de los discursos en la Citizens UK de Londres, que recibe a los tres candidatos el mismo día, convirtiéndose en "el cuarto debate").

Este formato favorece el contacto directo de los candidatos con los electores aunque obliga a los candidatos a multiplicar sus actos y alargar sus jornadas (Cameron estará 24 horas en acción en el último día de campaña). Esto implica que los candidatos están más expuestos a situaciones inesperadas, como el "Bigotgate" de Brown o el encuentro de Cameron con el padre de un niño con espina bífida que le recriminó sus planes para la educación.

Los gazapos:
era de esperar que una campaña tan larga y con tantos medios (tradicionales y nuevos) encima, recogiera algún gazapo de los candidatos, como así ha sido. El más destacado ha sido sin duda alguna el "bigotgate" de Brown, al que se le ha sacado mucho jugo y seguro que ha afectado a la intención de voto de los Laboristas.

Cameron, sin cometer errores como el de Brown también ha tenido que afrontar situaciones incómodas como el encuentro con el padre de un niño que sufría de espina bífida que le recriminó sus planes para aumentar las escuelas especiales en lugar de apostar por la integración de niños afectados por enfermedades o discapacidades en escuelas generalistas. A pesar de aparecer el incidente en todos los noticiarios televisivos, parece haberle afectado menos que a Brown su "bigotgate". A niveles más secundarios, laboristas y conservadores han tenido que expulsar a candidatos de sus partidos por comentarios desafortunados hechos en sus webs o redes sociales.

La necesidad del cambio:
se ha palpado durante toda la campaña. El escándalo de los gastos desorbitados de los parlamentarios ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de la gente. No sólo están cansados de 13 años de laborismo, sino que el cambio que demanda la sociedad británica es de la clase política en bloque. Esto ha favorecido la espectacular eclosión de Nick Clegg como rostro de la "nueva política". Ha consolidado su imagen de alternativa factible, robándole a Cameron una parte importante del espacio del cambio. Habrá que ver quién se lleva más votos de los descontentos.

El hung parliament:
el Reino Unido es un país con poca cultura de gobiernos de coalición. Tradicionalmente siempre se han decantado por uno de los dos partidos mayoritarios encargándoles gobernar en solitario. La irrupción de los Liberal Demócratas como alternativa unida al descenso de los Laboristas ha abierto la posibilidad de que se de un hung parliament como uno de los temas centrales de la campaña.

Cameron no se ha cansado de avisar que un gobierno sin mayoría sería lo peor que le podría pasar al país en tiempos de crisis, mientras los otros dos partidos no lo han visto con malos ojos, seguramente porque puede que sea su única posibilidad de gobernar.

Los aspectos clave de la campaña de elecciones británica (I)

Daniel Picas A pocas horas de que cierren las urnas y ante lo que parecen ser las elecciones más reñidas de los últimos años en el Reino Unido, presentamos el primero de los posts con lo que consideramos ha sido fundamental en estas elecciones británicas.

La crisis económica: la crisis económica golpea con mayor fuerza a los candidatos que optan a una reelección y favorece a la oposición, que parte en principio con ventaja.

Brown partía con el lastre del actual escenario económico, más si cabe cuando el reinado laborista ha durado 13 años y parte de sus votantes consideran necesario el cambio.

Nick Clegg ha sabido postularse como el líder del cambio restándole a David Cameron la oportunidad de generar una mayor ilusión. La economía, que podría haber sido el TEMA de las elecciones, no ha sido la gran baza de Cameron, que se ha visto superado por Clegg en propuestas, y por Brown en el terreno de los hechos.

El debate televisado: el que en el Reino Unido nunca se hubiera televisado un debate entre los candidatos ha disparado las audiencias, siendo frecuentes las reuniones en bares y pubs para seguir los debates como si de partidos de fútbol se tratase. Solo así se explica que Nick Clegg se metiera en el bolsillo a buena parte del electorado tras el primer debate cuando sus propuestas políticas distan de ser mayoritarias.

Más el personaje que las propuestas: en la sociedad espectáculo, los gestos, la imagen o las palabras tienen más impacto que las propuestas. Ante la abundancia de datos e información, el electorado se ha dejado guiar por las sensaciones que transmiten los candidatos. Se explica así que Brown haya ocupado siempre el tercer lugar en las encuestas sobre los tres debates televisados.

Internet y el 2.0: parece que las nuevas teconologías no han tenido el impacto que algunos pronosticaban antes de comenzar la campaña, a juzgar por la importancia de la televisión.

En todo caso, su efecto no se puede minimizar ya que los tres partidos principales han estado tremendamente activos en internet, sino que se podría pensar que, en parte, se han neutralizado. Lo que es evidente es que ya no hay vuelta atrás y el uso de las redes sociales seguirá evolucionando y sofisticándose.

viernes, 30 de abril de 2010

Reacciones al tercer debate televisado

Xavier Barrachina La principal conclusión del tercer debate televisado de las elecciones británicas puede ser que, a pesar de que Gordon Brown ha realizado un debate digno aportando más ideas que los otros dos contendientes, las encuestas le dan como perdedor. Un síntoma de que, posiblemente, su crédito político se esté agotando defintivamente, tras el "bigotgate" y la campaña desatada a su alrededor. Según la opinión de los lectores del Guardian, el ganador del debate fue Nick Clegg. Por supuesto, también hay analistas que dan como ganador a Brown, más allá de su popularidad.

Otras cuestiones destacadas del debate (un resumen de 10 minutos está disonible en la página web de la BBC y un buen análisis lo ofrece Andrew Sparrow en The Guardian)

* Entre Brown y Cameron han ninguneado a Clegg durante más de la mitad del debate, lo que le ha hecho mucho daño, ha tenido que ir remontando y concentrarse en la manera de poder intervenir más que en los mensajes a transmitir. Clegg ha sudado como nunca. Ha sido el que más detalles ha dado de cómo abordar las reformas que propone su partido en su programa y ha tenido algunas frases poderosas y directas hablando de la restructuración del sistema bancario, recordando que el RBS (siendo propiedad de los británicos) no prestaba dinero a los empresarios británicos y sí lo prestó a la americana Kraft para absorver a la británica Cadbury y destruir empleo Todo ello ha culminado en su speech final, que ha hecho más nervioso que de costumbre, leyendo demasiado el texto sobre el atril… Malo.

* Cameron y Clegg han mostrado cierto nerviosismo durante el debate (Cameron ha pasado calor y ha echado mano del agua a cada ocasión que podía), Como Gordon Brown ya ha renunciado a luchar en cuestiones de imagen, se le puede dar como ganador en este aspecto. Clegg y Cameron también han insistido en su estrategia de mirar constantemente a cámara, algo que Brown no ha hecho en ningún momento (hasta el instante final)... Cameron y Clegg ha parecido que seguían la estrategia marcada por su equipo, mientras Brown parecía que iba más "a pelo", con argumentos y sin fijarse en la forma, lo que para algunos puede ser bueno, pero para la mayoría de espectadores seguro que no...

* Cameron ha adoptado el papel del hombre a batir. Ha mirado a cámara insistentemente, como ya hiciera en el segundo debate, y a menudo a ignorado a sus dos contrincantes cuando le hacían preguntas directas. Aunque estaba algo altivo y estirado, seguro que su actitud ha hecho pensar a más de uno que puede ser el líder que necesitan... Ha insistido en sus mensajes claros y populistas: voy a bajar los impuestos y a recortar el gasto público. Por más que Brown le ha preguntado cómo lo haría para mantener los subsidios, Cameron no ha respondido. A pesar de todo, es posible que muchos telespectadores abonaran las tesis poco elaboradas (algo de brocha gorda) del líder conservador.

* Brown ha sacado la artillería: ha demostrado que está mejor preparado que los otros dos candidatos en lo referente a la economía, ha justificado y argumentado sólidamente todo lo que ha dicho y ha apelado al miedo al cambio en tiempos de crisis, riesgo e incertidumbre como los actuales: "si votas Tory, la economía se va al traste". Brown también ha realizado el mejor discurso final (con la ventaja de hacerlo el último), aprovechando el minuto más para seguir rebatiendo a sus rivales que para hacer soflamas de asesor… Y, al final de todo, cuando decía a los electores “It’s your decision” se ha acordado de sonreír y mirar a cámara, la única vez que lo ha hecho en tres debates… Ha sido un momento típicamente Brown, algo forzado cuando de estas cuestiones se trata.

* Sin embargo, el candidato laborista ha abusado de algunos ticks del primer debate y que supo ahorrarse en el segundo como los movimientos de cabeza rebatiendo las ideas de sus rivales políticos o la sonrisa irónica que en nada le favorece y menos después del incidente del miércoles.

* En el conjunto del debate, el momento más duro ha sido cuando, al hablar de inmigración, los tres han sabido marcar distancias y expresar sus diferencias de forma contundente. Clegg con su "amnistía" hacia los inmigrantes ilegales ha visto cómo Cameron y Brown se le echaban encima, en el caso de Cameron quizás con excesiva dureza. Sin duda, la inmigración está convirtiéndose en uno de los TEMAS de la campaña y quizás en los próximos días se realizan más declaraciones al respecto. La posición centrista de Brown en este tema le puede haber beneficiado, criticando a Clegg por su excesiva "complacencia" y a Cameron por su excesiva "dureza"

* El escenario era más “majestuoso”, una universidad que parecía una catedral. El reflejo del suelo brillante le daba más solemnidad si cabe. El moderador era añejo y no muy ágil, muy en la línea BBC… Pero creo que ha sido el debate más “agradable” por imagen… Aunque quizás ha sido el más aburrido.

¿Y a ti, qué te parece? ¿Quién ha ganado el tercer debate? ¿Quién ganará las elecciones británicas?

Por cierto, en cuanto a las encuestas, la media de las publicadas ayer muestra lo siguiente:

Cameron: 37%
Clegg: 32%
Brown: 25.6%

viernes, 23 de abril de 2010

No hay un ganador claro de un segundo debate muy igualado

Daniel PicasEl segundo debate entre los tres candidatos ha presentado notables diferencias respecto al de la semana pasada. Empezando por el funcionamiento del debate, estructurado alrededor de preguntas del público presente en el plató que han servido para ir tocando los distintos temas previstos. Esto ha generado algún problema a los candidatos, que, con la excepción de Brown, al responder al público dudaban entre mirar a quién hacía la pregunta o mirar a cámara y dirigirse a todos los electores.

Los líderes de los tres partidos principales han trabajado con sus asesores y han mejorado en los aspectos que más les criticaron tras el primer debate.

Con los candidatos más rodados, este segundo debate ha sido más igualado que el primero, sin un ganador claro. Según la consulta realizada por YouGov al terminar el debate, Cameron se ha impuesto a sus oponentes según el 36% de los encuestados, seguido por Clegg con un 32% y Brown con un 29%, unas cifras mucho más igualadas que las que arrojaban las encuestas tras el primer debate.

- Los tres candidatos han hecho los deberes y han mejorado los aspectos en los que fallaron en el primer debate:

Cameron ha dirigido sus ataques a Clegg, ha mirado mucho más a cámara y ha logrado controlar su ansiedad, llegando a transmitir en algunos momentos incluso soberbia, señal que se sentía cómodo en el debate. Sin embargo, le seguía sudando el bigote...

Brown ha centrado sus ataques en Cameron y ha puesto en un par de ocasiones a Clegg en aprietos, con preguntas concretas sobre temas como las pensiones y la inmigración. También ha prestado más atención a sus oponentes cuando no era su turno. Sin embargo sigue siendo un lastre para él su evidente falta de telegenia comparado con sus oponentes.

Clegg ha aguantado la "presión" de haberse convertido en estrella tras el primer debate. Ha continuado su estrategia de mirar a cámara y presentar a sus oponentes como representantes de viejos partidos culpables de los males de la política y la desafección de los electores. Pero ya no contaba con el efecto sorpresa y tenía muchas espectativas que cumplir, y se ha visto sin argumentos sólidos para responder a preguntas de Brown sobre pensiones, inmigración (la amnistía que propone Clegg es un verdadero jardín para un debate con poco tiempo para profundizar...). A pesar de no haber sorprendido como en el primer debate, consolida su imagen como alternativa factible.

Otros comentarios:

- En muchas fases del debate, y como ya sucediera en el primero, Clegg y Brown han atacado a Cameron de forma que parecía coordinada, lo que ha dado al líder tory la condición de hombre a batir.

- Cameron ha estado de acuerdo en más de una y de dos ocasiones con Brown, y lo ha destacado, arrancando incluso carcajadas del público.

- Es sabido que el alegato final del debate (igual que el inicial) se prepara antes del debate, pero ha sido más evidente en los casos de Cameron y (especialmente) Brown, ya que sólo han mencionado los temas que se sabía de antemano que se iban a tratar y no han mencionado comentarios destacados que se han hecho durante el debate. Clegg sí ha incluido estos temas en el suyo.

- Al terminar el debate, los candidatos se han acercado a saludar al público. Cameron y Clegg han saludado a tanta gente como han podido, quedándose en el plató, mientras Brown, que ha parecido más "aburrido" que sus oponentes toda la noche, ha abandanado el plató rápidamente.

Los discursos finales de los tres candidatos se pueden ver en el video que adjuntamos a continuación. Un resumen de 12 minutos con los momentos clave del debate lo ofrece The Guardian.


jueves, 22 de abril de 2010

Tres aspirantes a "estadista" en el segundo debate de la campaña

Héctor Calvo Tras el histórico primer debate del pasado jueves, que significó un salto espectacular en las encuestas para el LibDem Nick Clegg, esta noche llega el segundo “round”. Los tres candidatos debatirán en Bristol sobre temas de política internacional. Irak, Afganistán, las relaciones del Reino Unido con Europa y EEUU marcarán el cara a cara que esta noche transmitirá Sky News. Se podrá seguir el debate a través de la web de la cadena y si el primero fue seguido por 21 millones de espectadores, no se espera una audiencia menor para este.

Tras lo visto en el primer debate, planteamos una serie de preguntas (o reflexiones malintencionadas) ante el debate de hoy:

Gordon Brown:
¿Repetirá el “I agree with Nick”?
¿Lanzará medias sonrisas para transmitir seguridad e impermeabilidad frente a los ataques de sus rivales? ¿Seguirá ignorando a sus oponentes mientras estos hablen, anotando cosas en sus papeles?
¿Se atreverá con algún chiste como hizo en el primer debate?

David Cameron:
¿Volverá a entrar en lo sentimental cuando se mencionen los soldados fallecidos en las guerras de Irak y Afganistán (como hizo al hablar de hospitales en el primer debate)?
¿Seguirá dando la impresión de que le aprieta la corbata y de que se ahoga en un charco de sudor?
¿Logrará esconder la irritación que le provocan las críticas de Nick Clegg?

Nick Clegg:
¿Mantendrá la sobreactuación, mirando directamente a cámara y agitando el debate en todo momento o tratará de medir los tiempos?
¿Podrá jugar de nuevo el papel de tapado, ahora que estará marcado de cerca por sus rivales?
¿Le afectarán las críticas que la prensa conservadora está vertiendo hacia él?

Nuestra previsión: en principio, el líder conservador es el que más tiene que ganar, al partir de una actuación discreta en el primer debate cuenta con la ventaja que le otorga el poder remontar. Otro punto a favor es que una parte importante de la opinión pública británica comparte las opiniones de Cameron acerca de los temas que esta noche se discuten, como las relaciones con la UE y las guerras en Irak y Afganistán.

Y si Cameron tiene las de ganar, Clegg se situaría en el extremo opuesto. La expectación en torno a su figura se ha desbordado por lo que una intervención menos brillante en este segundo debate le haría perder puntos. Además, como recordamos en un post anterior, Clegg puede sufrir argumentalmente ya que algunas de las propuestas de su programa se alejan de la opinión mayoritaria de los ciudadanos británicos. En una línea muy similar se expresa también Lluís Bassets en su artículo de El País.

Y por último Brown, al que se le achacará el meter al país en las guerras y quien deberá defender con su habitual solidez que su partido hizo lo que debía en pos de la seguridad nacional.

Destacar el análisis que del debate de esta noche realiza Edgar Rovira en su blog. En cualquier caso, nuestra opinión es que no estamos ante el debate clave de la campaña ya que la política exterior no es el TEMA que más interés despierta. De hecho, solo un 13% de los folletos de propaganda electoral tratan esta cuestión, tal y como se recoge el twitter de The Straight Choice.

miércoles, 14 de abril de 2010

Cómo ve la campaña... Iban Rabasa, presidente nacional de Unió de Joves

Iban RabassaIban Rabasa es desde el pasado mes de noviembre presidente nacional de Unió de Joves, la rama juvenil de Unió Democràtica de Catalunya. Con anterioridad había sido el responsable de las relaciones internacionales de dicha organización, por lo que ha seguido siempre con interés las distintas campañas electorales que se han desarrollado en Europa. Rabasa, que también es asesor de promoción económica en el equipo de Xavier Trias, candidato a la alcaldía de Barcelona por CiU, ha respondido nuestro breve cuestionario sobre la campaña británica.

¿Está siguiendo la campaña electoral británica?¿Cómo la sigue (a través de qué medios)?
Sí, siempre me ha fascinado la política anglosajona, especialmente la británica. La sigo, a parte de los medios españoles, mediante versiones online de medios tradicionales como The Independent, el Telegraph, el Economist…

¿Hay algo que le haya sorprendido especialmente hasta ahora?
Las últimas encuestas donde Brown podría recuperarse y la publicidad grassroots o oficial de cartelería comparativa, muy agresiva y fresca.(p.e.http://www.brandforensics.co.uk/wordpress/wpcontent/uploads/2010/02/cameron-poster.jpg)

¿Qué candidato cree que es el que está comunicando mejor sus mensajes?
Hasta el momento, Cameron. Está en la oposición en medio de una crisis tremenda. Es de manual.

En Gran Bretaña se ha limitado la inversión máxima que pueden hacer los partidos para contener el gasto. ¿Cree que esta limitación es necesaria?¿Ayudará a que los partidos apuesten por nuevas formas de comunicación?
Creo que se está demostrando que llenar todo el país de papel es inútil e ineficiente en la era de la comunicación 2.0. Twitter sale más barato, es más útil y tiene más credibilidad. La limitación es necesaria, en tiempos de crisis, si es útil para racionalizar la campaña, sin mermar su contenido político. No obstante, es triste que los partidos tengan que modernizarse por este motivo, y no por convicción y visión de futuro.

¿Qué medio crees que va a ser clave para llegar al elector (TV, Internet, prensa, mítines...)?¿Por qué?
Yo no soy de los que creo que va a haber un medio clave. UK no es USA, ni en superficie, ni en población, ni en cultura política. En UK la estrategia debe ser multi-medios, complementando los mensajes y su forma, aprovechando todos los formatos y maximizando los impactos. En general, todos consumimos de todo. Y un partido, en un sistema mayoritario, debe aspirar a todos los públicos. Esa es la mejor manera (y más complicada, obviamente) para generar impactos. No obstante, la precampaña, por motivos de cost-efficiency, ya se ha centrado en Internet.

Los políticos británicos están siendo pioneros en la introducción de la web 2.0 en su relación con los electores. ¿Cree que esto acerca los políticos a los electores?
Si 2.0 es realmente 2.0, es decir, si la comunicación es bidireccional asimétrica, SÍ en mayúsculas. No obstante, pongo en duda que en UK o en nuestro país se sea totalmente 2.0. Veamos si no, twitters de muchos políticos catalanes, que actúan como meros robots. Nos importa todavía poco qué opina la gente y se prefiere ignorar o censurar antes que responder. No obstante, nosotros lo estamos aplicando totalmente, con grandes resultados.

¿Cree que se puede aplicar algún aspecto de la campaña inglesa a la catalana o española?
Quizás es una percepción personal, por lo tanto, totalmente subjetiva, pero creo que deberíamos aprender a hablar claro y dejar la corrección política de lado. En un momento de crisis económica, pero también política y social, se precisan liderazgos fuertes, con visión de futuro, que aspiren a asumir costes en vistas de futuros beneficios.

Tres claves para seguir las elecciones británicas



El sistema de elecciones al Parlamento Británico es complejo, exigiría mucho más que un post para explicarlo y, con toda seguridad, dejaríamos demasiados aspectos en el tintero. En la propia página del Parlamento se puede profundizar en dicho sistema. Sin embargo, para poder contextualizar mejor las informaciones que iremos publicando en los próximos días, sí que será interesante definir brevemente tres claves que caracterizan la actual campaña electoral, que finalizará el 6 de mayo:

Resultados ajustados

En diversas encuestas de las muchas que pueden consultarse estos días (en The Guardian tienen una página ideal para seguir las polls) se apunta que el resultado de las elecciones puede ser tremendamente ajustado. Si realmente es así, el partido Liberal Demócrata puede tener, por primera vez, un papel clave en la formación del Gobierno y la elección del Primer Ministro. Los liberales tienen un sólido apoyo electoral que puede acercarse al 20%, concentrado en Escocia, Gales y suroeste de Inglaterra. Si el partido Liberal Demócrata es realmente decisivo a partir del 6 de mayo será interesante comprobar cómo promoverá un cambio del sistema electoral que dé más voz a las minorías y una mayor proporcionalidad.

Los escaños y los "marginal seats"

En esta página de la BBC podemos consultar los datos más relevantes que se ponen en juego durante esta campaña. Por ejemplo, se elegirán 4 miembros más del Parlamento, que estará constituido por 650 escaños, por lo que la mayoría absoluta se sitúa en 326.

Las reglas de juego de la política británica premia las mayorías simples y, por tanto, la verdadera lucha se concentrará en aquellas demarcaciones en que, por un puñado de votos, el color del parlamentario electo puede cambiar de un partido a otro. Estos escaños son los llamados "marginal seats" porque una pequeña diferencia de votos define el color del político que lo ocupará. En estas demarcaciones es donde los partidos destinan, tradicionalmente, mayores esfuerzos durante la campaña. Se pueden consultar cuáles son estas demarcaciones clave en las elecciones de este año, por ejemplo en la Wikipedia, sin ir más lejos. Los que deseen profundizar en este aspecto clave de las elecciones, lo pueden hacer a través del documento oficial del propio Parlamento Británico.

Los tres debates televisados

Por primera vez, los británicos van a poder asistir a tres debates televisados, que todos los analistas consideran como el momento clave de la campaña. Desde el blog de Only News, seguiremos con atención estos debates que se celebrarán los tres últimos jueves de campaña (el primero, el 22 de abril) y que serán retransmitidos por las cadenas ITV, Sky y BBC, sucesivamente. Serán debates entre los tres principales candidatos a primer ministro, Gordon Brown, David Cameron y Nick Clegg. En ellos, se espera que se decidan gran parte de los votantes indecisos y, por tanto, su importancia en el desarrollo de la campaña puede ser vital, más si tenemos en cuenta que es la primera vez que se celebran por lo que se esperan unos altos índices de audiencia.

Las características de los tres debates son idénticas y pueden consultarse en el acuerdo que alcanzaron los tres partidos.