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viernes, 30 de abril de 2010

Reacciones al tercer debate televisado

Xavier Barrachina La principal conclusión del tercer debate televisado de las elecciones británicas puede ser que, a pesar de que Gordon Brown ha realizado un debate digno aportando más ideas que los otros dos contendientes, las encuestas le dan como perdedor. Un síntoma de que, posiblemente, su crédito político se esté agotando defintivamente, tras el "bigotgate" y la campaña desatada a su alrededor. Según la opinión de los lectores del Guardian, el ganador del debate fue Nick Clegg. Por supuesto, también hay analistas que dan como ganador a Brown, más allá de su popularidad.

Otras cuestiones destacadas del debate (un resumen de 10 minutos está disonible en la página web de la BBC y un buen análisis lo ofrece Andrew Sparrow en The Guardian)

* Entre Brown y Cameron han ninguneado a Clegg durante más de la mitad del debate, lo que le ha hecho mucho daño, ha tenido que ir remontando y concentrarse en la manera de poder intervenir más que en los mensajes a transmitir. Clegg ha sudado como nunca. Ha sido el que más detalles ha dado de cómo abordar las reformas que propone su partido en su programa y ha tenido algunas frases poderosas y directas hablando de la restructuración del sistema bancario, recordando que el RBS (siendo propiedad de los británicos) no prestaba dinero a los empresarios británicos y sí lo prestó a la americana Kraft para absorver a la británica Cadbury y destruir empleo Todo ello ha culminado en su speech final, que ha hecho más nervioso que de costumbre, leyendo demasiado el texto sobre el atril… Malo.

* Cameron y Clegg han mostrado cierto nerviosismo durante el debate (Cameron ha pasado calor y ha echado mano del agua a cada ocasión que podía), Como Gordon Brown ya ha renunciado a luchar en cuestiones de imagen, se le puede dar como ganador en este aspecto. Clegg y Cameron también han insistido en su estrategia de mirar constantemente a cámara, algo que Brown no ha hecho en ningún momento (hasta el instante final)... Cameron y Clegg ha parecido que seguían la estrategia marcada por su equipo, mientras Brown parecía que iba más "a pelo", con argumentos y sin fijarse en la forma, lo que para algunos puede ser bueno, pero para la mayoría de espectadores seguro que no...

* Cameron ha adoptado el papel del hombre a batir. Ha mirado a cámara insistentemente, como ya hiciera en el segundo debate, y a menudo a ignorado a sus dos contrincantes cuando le hacían preguntas directas. Aunque estaba algo altivo y estirado, seguro que su actitud ha hecho pensar a más de uno que puede ser el líder que necesitan... Ha insistido en sus mensajes claros y populistas: voy a bajar los impuestos y a recortar el gasto público. Por más que Brown le ha preguntado cómo lo haría para mantener los subsidios, Cameron no ha respondido. A pesar de todo, es posible que muchos telespectadores abonaran las tesis poco elaboradas (algo de brocha gorda) del líder conservador.

* Brown ha sacado la artillería: ha demostrado que está mejor preparado que los otros dos candidatos en lo referente a la economía, ha justificado y argumentado sólidamente todo lo que ha dicho y ha apelado al miedo al cambio en tiempos de crisis, riesgo e incertidumbre como los actuales: "si votas Tory, la economía se va al traste". Brown también ha realizado el mejor discurso final (con la ventaja de hacerlo el último), aprovechando el minuto más para seguir rebatiendo a sus rivales que para hacer soflamas de asesor… Y, al final de todo, cuando decía a los electores “It’s your decision” se ha acordado de sonreír y mirar a cámara, la única vez que lo ha hecho en tres debates… Ha sido un momento típicamente Brown, algo forzado cuando de estas cuestiones se trata.

* Sin embargo, el candidato laborista ha abusado de algunos ticks del primer debate y que supo ahorrarse en el segundo como los movimientos de cabeza rebatiendo las ideas de sus rivales políticos o la sonrisa irónica que en nada le favorece y menos después del incidente del miércoles.

* En el conjunto del debate, el momento más duro ha sido cuando, al hablar de inmigración, los tres han sabido marcar distancias y expresar sus diferencias de forma contundente. Clegg con su "amnistía" hacia los inmigrantes ilegales ha visto cómo Cameron y Brown se le echaban encima, en el caso de Cameron quizás con excesiva dureza. Sin duda, la inmigración está convirtiéndose en uno de los TEMAS de la campaña y quizás en los próximos días se realizan más declaraciones al respecto. La posición centrista de Brown en este tema le puede haber beneficiado, criticando a Clegg por su excesiva "complacencia" y a Cameron por su excesiva "dureza"

* El escenario era más “majestuoso”, una universidad que parecía una catedral. El reflejo del suelo brillante le daba más solemnidad si cabe. El moderador era añejo y no muy ágil, muy en la línea BBC… Pero creo que ha sido el debate más “agradable” por imagen… Aunque quizás ha sido el más aburrido.

¿Y a ti, qué te parece? ¿Quién ha ganado el tercer debate? ¿Quién ganará las elecciones británicas?

Por cierto, en cuanto a las encuestas, la media de las publicadas ayer muestra lo siguiente:

Cameron: 37%
Clegg: 32%
Brown: 25.6%

jueves, 29 de abril de 2010

El tercer debate: Gordon Brown centra todas las miradas

Daniel Picas Ha llegado el momento decisivo de la campaña. Todos los analistas coinciden en señalar que este tercer debate, que emitirá la BBC desde la Universidad de Birmingham, servirá para calibrar si Gordon Brown tiene alguna posibilidad de remontar su mal lugar en las encuestas de cara a las elecciones del 6 de mayo. El ánimo de Brown para encarar este tercer debate no puede ser el mejor tras su metedura de pata de ayer faltando al respeto a una mujer tras haber intercambiado impresiones con ella sobre inmigración. Con este escenario a priori muy poco favorable para él, Brown tendrá que demostrar que sigue siendo una opción sólida de cara a las elecciones del día 6.

Pasadas estas tres semanas de campaña, ¿cómo afronta cada candidato el debate definitivo?

Gordon Brown, zarandeado.
Las encuestas no le son favorables y el incidente de ayer puede seguir mermando su popularidad a cotas todavía más bajas. Sin embargo, su principal atributo político es la capacidad de supervivencia y, enfrentado como está a una situación difícil, puede sacar en el debate lo mejor de sí mismo. A pesar de que el episodio de ayer es lamentable, nadie vota a Gordon Brown por su elegancia o saber estar, si no por su capacidad para tomar decisiones y afrontar las dificultades del país. Además, el tema del debate será la economía, un tema en el que es especialista y lleva ventaja a sus oponentes.

Nick Clegg, consolidado. Tras su victoria brillante en el primer debate, según todas las encuestas, algunos analistas consideraban que era una burbuja que podía explotar en cualquier momento. No ha sido así. Cada vez más ha asumido un papel en la campaña y, a pesar de que algunas de sus propuestas no calan hondo en el electorado, su capacidad para convencer es superior a la de los otros dos candidatos.

David Cameron, entre dos fuegos.
Es la alternativa más realista para suceder a Brown pero no ha logrado convencer, hasta ahora, al electorado indeciso. En el debate de hoy, sale a no perder. Su peligro es que, algunas de las propuestas económicas conservadoras son muy poco populares y, por tanto, se verá obligado a no concretar excesivamente algunas de las medidas para reducir el déficit. Es previsible que Brown le ataque pero, como se ha visto en los otros debates, aunque Cameron no es especialmente brillante, sí es hábil en el arte de "nadar y guardar la ropa".

Para poder seguir el debate estas son algunas de las opciones:

- TVE. Canal 24 horas (dial 13 y 71 de Digital + y TDT).
- 3/24.
- BBC

miércoles, 28 de abril de 2010

Por el color de su corbata les conoceréis, la opinión de Ignacio Martín Granados

Ignacio Martín Granados Ignacio Martín Granados, Director del Gabinete de Alcaldía del Ayuntamiento de Segovia y profesor asociado de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Universidad de Valladolid, nos ofrece su opinión sobre el uso de las corbatas en las elecciones británicas.

“Una corbata bien anudada es el primer paso serio que suele dar un hombre en la vida”
Oscar Wilde (1891)


El próximo 6 de mayo se celebrarán elecciones generales en el Reino Unido. Unos comicios que han venido precedidos de la aplastante ventaja en las encuestas del candidato conservador, David Cameron; el posterior recorte de la misma por parte del aspirante laborista y actual primer ministro, Gordon Brown; y la sorprendente irrupción del candidato liberal demócrata, Nick Clegg, en una carrera pensada para dos finalistas que ha obligado a los candidatos bipartidistas a cambiar sus estrategias.

En estas elecciones la principal novedad ha sido la celebración de tres debates televisados, por primera vez en la historia del Reino Unido, entre los tres principales candidatos. Sin duda, el elemento que más ha ayudado a animar una campaña que parecía predeterminada de antemano y cuyo resultado, tras la consulta de las urnas, ahora es toda una incógnita, gracias también al sistema electoral británico.

El primer debate televisado -sobre política doméstica- tenía lugar el pasado 15 abril, en Manchester y fue retransmitido por la cadena ITV. El segundo fue el 22 abril, desde Bristol y emitido por la cadena Sky, con la política internacional como protagonista. Finalmente, el tercero tendrá lugar el jueves 29 y, retransmitido por la BBC, abordará el asunto más candente de la campaña, la economía.

Muchos han sido los análisis que se han realizado de los debates, los programas electorales, los perfiles personales y profesionales de estos tres candidatos e incluso de las futuras primeras damas. Sin embargo, me gustaría detenerme en un elemento quizá secundario, pero sin duda, crucial para la identificación de los candidatos, que no es otro que la simbología del color.

Tampoco se trata de un tema baladí ya que los diferentes complementos que completan la indumentaria del candidato juegan un papel determinante en la imagen y apariencia que el político irradie en la televisión, teniéndose en cuenta según los decorados televisivos, el tipo de comparecencias públicas, etcétera.

candidatos
“Los tres candidatos en el primer debate televisado en ITV”


Anótese el detalle de presentación de los candidatos con el color partidista del decorado rigurosamente a juego con la corbata

En este caso, vamos a detenernos en las corbatas. Una corbata no es un complemento más sino que nos dice mucho de quien la lleva. Es un símbolo de carácter que puede reflejar la personalidad de un hombre o el estado de ánimo de su propietario.

Los candidatos, en los dos debates celebrados hasta la fecha, han utilizado la misma gama cromática, identificándose con los colores de sus partidos, repitiendo dicho color siempre que tienen ocasión en sus actos públicos. Esto es, Gordon Brown en tonos rosáceos y roja, David Cameron azul y ligeramente morada y Nick Clegg amarilla-dorada.

Los candidatos mantienen el color de la corbata y trajes similares pese al cambio de escenario

Si visitamos sus respectivas páginas webs comprobaremos como estos colores son los tonos oficiales, y han seguido ese corporativismo en el color de sus corbatas. En cualquier caso, tampoco se han salido del guión de uso histórico de colores según la identificación partidista. En la mayoría de los países europeos el amarillo se asocia a los partidos liberales, el azul se vincula generalmente a la derecha política y partidos conservadores, y el rojo lo identificamos con los partidos socialistas, de donde procede el partido laborista.

Si hacemos caso a la simbología del color, el amarillo es el color más intelectual y puede ser asociado con una gran inteligencia o con una gran deficiencia mental. Este primario significa envidia, ira, cobardía, y los bajos impulsos, y con el rojo y el naranja constituye los colores de la emoción. Es el color de la luz, el sol, la acción, el poder y simboliza arrogancia, oro, fuerza, voluntad y estimulo. Los amarillos también suelen interpretarse como joviales, afectivos, excitantes e impulsivos. Están relacionados con la naturaleza y psicológicamente se asocia con el deseo de liberación.

Al color rojo se le considera con una personalidad extrovertida, que vive hacia afuera, tiene un temperamento vital, ambicioso y material, y se deja llevar por el impulso, más que por la reflexión. Simboliza sangre, fuego, calor, revolución, alegría, acción, pasión, fuerza, disputa, desconfianza, destrucción e impulso, así como crueldad y rabia. Es el color de los maniáticos y el de los generales y los emperadores romanos y evoca la guerra, el diablo y el mal. Expresa sensualidad, virilidad y energía, considerado símbolo de una pasión ardiente y desbordada. Por su asociación con el sol y el calor es un color propio de las personas que desean experiencias fuertes.

El color azul simboliza la profundidad inmaterial y el frío. Se lo asocia con los introvertidos o personalidades reconcentradas o de vida interior y está vinculado con la circunspección, la inteligencia y las emociones profundas. Es el color del infinito, de los sueños y de lo maravilloso, y simboliza la sabiduría, amistad, fidelidad, serenidad, sosiego, verdad eterna e inmortalidad. También significa descanso. Respecto al violeta, es el color de la templanza, la lucidez y la reflexión. Transmite profundidad y experiencia. Tiene que ver con lo emocional y lo espiritual. Es místico, melancólico y se podría decir que también representa la introversión.

Tras este análisis cromático, no exento de otros análisis, ¿coincide con el estudio de las personalidades de los candidatos? Veamos. Gordon Brown, al contrario que su predecesor en el cargo, Tony Blair, no es un líder carismático. Es un buen político y gestor pero carente de imagen y falta de liderazgo, con problemas de salud (molestias en la espalda, pérdida de visión en un ojo y serios problemas en el otro) que no le configuran como un buen candidato. David Cameron es telegénico, un hombre joven, representa el deseo de cambio que tiene la sociedad británica, pero tiene que demostrar que es un buen político, o que puede serlo. Lo que le falta a Cameron le sobra a Brown y viceversa. Y, finalmente, Nick Clegg, es la estrella emergente. calificado como el "Obama británico", le gusta presentarse como una persona moderna y sencilla. Telegénico, políglota, el más europeo y joven de los dirigentes de los partidos principales británicos.

Es cierto que en periodo electoral se estudia hasta el más mínimo detalle y sobre todos ellos se escriben ríos de tinta, pero de lo que no cabe duda es de que frente a la deriva de desafección política, nuevos aires han refrescado el clima político que han devuelto el interés por la política en las islas. Además, los candidatos saben que en la micropolítica, la política de las emociones, la conexión con el ciudadano es fundamental y aunque estas elecciones parecen haber situado a los candidatos por encima de sus partidos cuando históricamente siempre ha sido al revés, éstos siguen manteniendo bien presente sus vínculos identificativos utilizando a la más mínima ocasión sus colores corporativos reforzando su identidad partidista. ¿Repetirán los candidatos el color de su corbata este jueves?.

viernes, 23 de abril de 2010

No hay un ganador claro de un segundo debate muy igualado

Daniel PicasEl segundo debate entre los tres candidatos ha presentado notables diferencias respecto al de la semana pasada. Empezando por el funcionamiento del debate, estructurado alrededor de preguntas del público presente en el plató que han servido para ir tocando los distintos temas previstos. Esto ha generado algún problema a los candidatos, que, con la excepción de Brown, al responder al público dudaban entre mirar a quién hacía la pregunta o mirar a cámara y dirigirse a todos los electores.

Los líderes de los tres partidos principales han trabajado con sus asesores y han mejorado en los aspectos que más les criticaron tras el primer debate.

Con los candidatos más rodados, este segundo debate ha sido más igualado que el primero, sin un ganador claro. Según la consulta realizada por YouGov al terminar el debate, Cameron se ha impuesto a sus oponentes según el 36% de los encuestados, seguido por Clegg con un 32% y Brown con un 29%, unas cifras mucho más igualadas que las que arrojaban las encuestas tras el primer debate.

- Los tres candidatos han hecho los deberes y han mejorado los aspectos en los que fallaron en el primer debate:

Cameron ha dirigido sus ataques a Clegg, ha mirado mucho más a cámara y ha logrado controlar su ansiedad, llegando a transmitir en algunos momentos incluso soberbia, señal que se sentía cómodo en el debate. Sin embargo, le seguía sudando el bigote...

Brown ha centrado sus ataques en Cameron y ha puesto en un par de ocasiones a Clegg en aprietos, con preguntas concretas sobre temas como las pensiones y la inmigración. También ha prestado más atención a sus oponentes cuando no era su turno. Sin embargo sigue siendo un lastre para él su evidente falta de telegenia comparado con sus oponentes.

Clegg ha aguantado la "presión" de haberse convertido en estrella tras el primer debate. Ha continuado su estrategia de mirar a cámara y presentar a sus oponentes como representantes de viejos partidos culpables de los males de la política y la desafección de los electores. Pero ya no contaba con el efecto sorpresa y tenía muchas espectativas que cumplir, y se ha visto sin argumentos sólidos para responder a preguntas de Brown sobre pensiones, inmigración (la amnistía que propone Clegg es un verdadero jardín para un debate con poco tiempo para profundizar...). A pesar de no haber sorprendido como en el primer debate, consolida su imagen como alternativa factible.

Otros comentarios:

- En muchas fases del debate, y como ya sucediera en el primero, Clegg y Brown han atacado a Cameron de forma que parecía coordinada, lo que ha dado al líder tory la condición de hombre a batir.

- Cameron ha estado de acuerdo en más de una y de dos ocasiones con Brown, y lo ha destacado, arrancando incluso carcajadas del público.

- Es sabido que el alegato final del debate (igual que el inicial) se prepara antes del debate, pero ha sido más evidente en los casos de Cameron y (especialmente) Brown, ya que sólo han mencionado los temas que se sabía de antemano que se iban a tratar y no han mencionado comentarios destacados que se han hecho durante el debate. Clegg sí ha incluido estos temas en el suyo.

- Al terminar el debate, los candidatos se han acercado a saludar al público. Cameron y Clegg han saludado a tanta gente como han podido, quedándose en el plató, mientras Brown, que ha parecido más "aburrido" que sus oponentes toda la noche, ha abandanado el plató rápidamente.

Los discursos finales de los tres candidatos se pueden ver en el video que adjuntamos a continuación. Un resumen de 12 minutos con los momentos clave del debate lo ofrece The Guardian.


jueves, 22 de abril de 2010

Tres aspirantes a "estadista" en el segundo debate de la campaña

Héctor Calvo Tras el histórico primer debate del pasado jueves, que significó un salto espectacular en las encuestas para el LibDem Nick Clegg, esta noche llega el segundo “round”. Los tres candidatos debatirán en Bristol sobre temas de política internacional. Irak, Afganistán, las relaciones del Reino Unido con Europa y EEUU marcarán el cara a cara que esta noche transmitirá Sky News. Se podrá seguir el debate a través de la web de la cadena y si el primero fue seguido por 21 millones de espectadores, no se espera una audiencia menor para este.

Tras lo visto en el primer debate, planteamos una serie de preguntas (o reflexiones malintencionadas) ante el debate de hoy:

Gordon Brown:
¿Repetirá el “I agree with Nick”?
¿Lanzará medias sonrisas para transmitir seguridad e impermeabilidad frente a los ataques de sus rivales? ¿Seguirá ignorando a sus oponentes mientras estos hablen, anotando cosas en sus papeles?
¿Se atreverá con algún chiste como hizo en el primer debate?

David Cameron:
¿Volverá a entrar en lo sentimental cuando se mencionen los soldados fallecidos en las guerras de Irak y Afganistán (como hizo al hablar de hospitales en el primer debate)?
¿Seguirá dando la impresión de que le aprieta la corbata y de que se ahoga en un charco de sudor?
¿Logrará esconder la irritación que le provocan las críticas de Nick Clegg?

Nick Clegg:
¿Mantendrá la sobreactuación, mirando directamente a cámara y agitando el debate en todo momento o tratará de medir los tiempos?
¿Podrá jugar de nuevo el papel de tapado, ahora que estará marcado de cerca por sus rivales?
¿Le afectarán las críticas que la prensa conservadora está vertiendo hacia él?

Nuestra previsión: en principio, el líder conservador es el que más tiene que ganar, al partir de una actuación discreta en el primer debate cuenta con la ventaja que le otorga el poder remontar. Otro punto a favor es que una parte importante de la opinión pública británica comparte las opiniones de Cameron acerca de los temas que esta noche se discuten, como las relaciones con la UE y las guerras en Irak y Afganistán.

Y si Cameron tiene las de ganar, Clegg se situaría en el extremo opuesto. La expectación en torno a su figura se ha desbordado por lo que una intervención menos brillante en este segundo debate le haría perder puntos. Además, como recordamos en un post anterior, Clegg puede sufrir argumentalmente ya que algunas de las propuestas de su programa se alejan de la opinión mayoritaria de los ciudadanos británicos. En una línea muy similar se expresa también Lluís Bassets en su artículo de El País.

Y por último Brown, al que se le achacará el meter al país en las guerras y quien deberá defender con su habitual solidez que su partido hizo lo que debía en pos de la seguridad nacional.

Destacar el análisis que del debate de esta noche realiza Edgar Rovira en su blog. En cualquier caso, nuestra opinión es que no estamos ante el debate clave de la campaña ya que la política exterior no es el TEMA que más interés despierta. De hecho, solo un 13% de los folletos de propaganda electoral tratan esta cuestión, tal y como se recoge el twitter de The Straight Choice.

miércoles, 21 de abril de 2010

Com veu la campanya... Toni Aira, periodista i president fundador de la SCCIEP

Toni Aira En Toni Aira és periodista, president fundador de la Societat Catalana de Comunicació i Estratègia Politiques (SCCIEP), i professor de comunicació política a diverses universitats catalanes. Autor de diversos llibres de comunicació política, col·labora al diari Avui, elsingular.cat i Catalunya Ràdio, i segueix amb interès tantes campanyes electorals com pot. La britànica li interessa especialment i ens ha fet arribar la seva valoració sobre el debat de la setmana passada entre els tres candidats:

"El debat entre els tres principals candidats al 10 de Downing Street va saldar-se amb la "victòria" inesperada del liberal-demòcrata. Un tercer que passava per allà... i va triomfar. Per què? Entre d'altres coses perquè Nick Clegg va ser ell mateix (dins d'un ordre, és clar, però sobretot molt més que els altres dos, Brown i Cameron). Va colar més relat, més titulars. La cotilla de la professionalització malaltissa de la cosa política no l'ha posseït del tot. Anava més relaxat. S'hi jugava menys, podia exposar-se més, doncs, a l'errada. Podia mirar de dir alguna gran cosa més que no pas obsessionar-se per no espifiar-la. Tot el contrari és el que frena la majoria de candidats. Va ser el que va passar amb els seus dos oponents, i així els va anar la cosa. En seguirem el procés. De moment, però, no podia deixar de linkar-vos el vídeo del debat, així com l'anàlisi interessantíssima que ha fet un expert speechwriter, Simon Lancaster, per a l'ocasió."

Cinco reflexiones de lo visto hasta ahora en campaña


Daniel Picas1. La tele manda
Seguimos estando lejos de una campaña en la que el medio más influyente sean las redes sociales: la Cleggmanía se ha destapado a raíz de un debate televisado (seguido por 21 millones de británicos, uno de cada dos electores)

2. Las redes sociales también influyen, pero menos
Twitter o las redes sociales aunque no son la clave sí pueden provocar pequeñas ventajas o, sobre todo, problemas, como sabe el candidato laborista por una circunscripción escocesa, Stuart MacLennan, que se ha visto fuera de la carrera electoral por unos Tweets desafortunados sobre el whisky, las mujeres, y sus rivales políticos. Eso sí, el caso se convirtió en importante solamente cuando el diario The Sun lo sacó a la luz… En cualquier caso, deberían ser un elemento influyente para animar al voto de los jóvenes y para ello hay en marcha diversas campañas como la de About my Vote.

3. El candidato a la reelección puede utilizar más herramientas
El candidato que opta a la reelección (el actual Primer Ministro), Brown en este caso, puede verse beneficiado por alguna contingencia imprevista y que escape a sus responsabilidades. La erupción del volcán islandés que ha paralizado los aviones en Europa (algo que no es culpa de Brown, mal que le pese a Cameron) está permitiendo a Brown erigirse como el “salvador de la patria” al mandar barcos de la marina a buscar a los británicos en el extranjero. Habrá que ver como evoluciona la crisis, como la gestiona Brown y el efecto de sus medidas en las encuestas.

4. Falta "el tema" de la campaña
Por el momento no se puede decir que exista un TEMA (en mayúsculas) de la campaña, como pudo ser la guerra de Irak en las pasadas elecciones. La crisis está en boca de todos, igual que la reforma del sistema político pero las recetas propuestas por los distintos candidatos para salir de ella son muy parecidas o hay quien huye del tema. Se percibe poco debate en temas tradicionales británicos como la implicación con Europa o el mercado laboral. No sabemos si acabará apareciendo este TEMA pero, si no lo hace, el tono gris se mantendrá hasta el final.

5. La fuerza relativa de las encuestas
Aparecen numerosas encuestas a diario, que ofrecen resultados distintos, a veces, contradictorios. Tantas encuestas seguidas se hacen difíciles de seguir; además, los resultados varían significativamente de un día para otro, lo que les resta valor como predicción del voto.

viernes, 16 de abril de 2010

El primer debate no decide nada

Xavier Barrachina No hay nada claro tras el primer "round". Los tres candidatos demostraron una solvencia dialéctica muy destacada, aspecto que ya apuntamos en el blog de ayer sobre sus perfiles. Seguramente, que este primer debate entre candidatos de la historia británica por televisión haya tenido una calidad tan destacable es una consecuencia del dinamismo del propio sistema parlamentario británico, con constantes debates tanto en la Cámara de los Comunes como en la de los Lores.

En mi opinión, los tres candidatos pueden esgrimir un argumento positivo. Para Brown, ha sido una demostración de que sigue vivo y de que puede ser capaz de lograr una remontada electoral similar a la de John Major hace casi 20 años. Por su parte, Nick Clegg ha sabido transmitir esa frescura y ese aire nuevo, alejado de los dos partidos mayoritarios, aunque esos logros queden relativizados porque es casi imposible que gane las elecciones. Finalmente, Cameron que partía como favorito, aunque no ha cometido ningún error, tampoco ha sabido contrarrestar algunas preguntas de Brown, especialmente en aspectos como la educación o el sistema sanitario.

Los tres candidatos se presentaron al debate con protocolarios trajes oscuros y con corbatas a juego (rosa, Brown; amarilla, Clegg y azul, Cameron). El debate fue tremendamente ágil, con pocas interrupciones entre candidatos, y con un ritmo más alto que el de otros debates políticos mucho más encorsetados como el español, sin ir más lejos. Los temas tratados, a través de preguntas ciudadanas, se han concentrado en 8 bloques sobre política interior (inmigración, seguridad, sistema político, educación, déficit y servicios públicos, seguridad nacional, sistema sanitario y sistema de dependencia y asistencia a la tercera edad).

Lo mejor:
- La capacidad dialéctica de todos los candidatos, con especial mención a Nick Clegg, ganador del debate según la gran mayoría de encuestas.
- El respeto entre contendientes y, a la vez, la capacidad para debatir en profundidad.
- El rol del presentador, Alastair Stewart, permitiendo un debate fluido (mención aparte para su corbata :-)
- El inicio de Nick Clegg, posicionándose como alternativa real a los dos grandes partidos.

Lo peor:
- La parte final de Clegg, algo sobreactuado y hablando demasiado a cámara, un recurso discutible.
- La indecisión de Cameron que, por querer ofrecer una imagen "primeministerial", ha pecado de timidez y falta de concreción en algunas respuestas.
- Las sonrisas de Brown que, en algún momento, han sido excesivas.

Para completar este breve y apresurado análisis, adjuntamos links a los de otros medios de comunicación:
The Guardian
The Times
The Telegraph


Y lo que dicen las principales encuestas sobre el "ganador" del debate:

La encuesta de You Gov dice que ganó Clegg para un 43% de los encuestados, Cameron para el 26% y Brown para el 20%.
Según The Sun (muy amigos de Cameron): Ganó Clegg para el 51%, Cameron para el 29% y Brown para el 19%
La encuesta de Sky ofrece los resultados más ajustados: concluye que ganó Clegg para el 37% de los consultados, Brown para el 32% y Cameron para el 31%

El jueves que viene se celebrá el segundo debate, en esta ocasión a través de Sky.

Y a ti, ¿qué te ha parecido el debate? Deja tu comentario a continuación:

jueves, 15 de abril de 2010

Tres perfiles distintos cara a cara en el primer debate televisivo de la política británica

Xavier Barrachina Uno de los aspectos que caracteriza a esta campaña y que la diferencia de otras contiendas electorales es que se celebren debates televisados por primera vez en la política británica. Es un hecho histórico que derriba una barrera que mantenía un sistema político eminentemente parlamentarista. A las 20:30 (una hora más tarde en España) de hoy tendrá lugar en Manchester el primero de los tres debates pactados entre los tres principales candidatos, Brown, Cameron y Clegg. Los tres llegan en situación distinta al debate, pero como las encuestas están ajustándose cada día, la expectación es grande en el Reino Unido. Se espera que unos 20 millones de espectadores sintonicen la cadena ITV, que emitirá este primer debate (los otros dos los emitirán Sky y la BBC respectivamente). El debate se podrá seguir en directo también por la web de la cadena. Walter Oppenheimer, corresponsal de El País en Londres explica hoy en su artículo lo que se juegan los tres candidatos. Otro interesante análisis es el de Anna Bosch en su blog de TVE.

¿Cómo son David Cameron, Gordon Brown y Nick Clegg?
Es mejor ser realista. En esta campaña no nos vamos a quedar paralizados por la irrupción de un gran líder político. Los tres candidatos de los partidos mayoritarios tienen puntos fuertes y débiles. Los tres son candidatos de una notable solidez (una solidez que deberemos confirmar durante la campaña), pero ninguno de ellos arrastra a las masas. Vamos a atrevernos con un perfil subjetivo de cada uno de ellos, centrado básicamente en sus capacidades comunicativas.

Gordon Brown - Partido Laborista
Llegó a Downing Street de la mano de Tony Blair y, desde ahí, ha trabajado (mucho, algunas fuentes hablan de jornadas de 16 y 18 horas) para labrarse su futuro político. En 2000 se casa con su directora de relaciones públicas, Sarah Macaulay, y un año más tarde viven la tragedia de la muerte de su primer hijo. La noticia golpea a Brown pero también revitaliza su imagen pública como algo más que la de un político trabajador entregado a su tarea. Actualmente tiene dos hijos. En todo este tiempo, el actual primer ministro ha tratado de mejorar su imagen pública, más aún desde que supo que su próximo rival sería el considerablemente más joven David Cameron. Esta transformación de Brown hacia una persona más accesible, afable y atenta a su imagen no ha escondido puntos débiles, con escándalos que han sacado a la luz un carácter supuestamente irascible que afecta a sus trabajadores más próximos. Su capacidad para afrontar debates parlamentarios está fuera de toda duda. En esta campaña, sabremos también si es capaz de afrontar debates televisados con otros candidatos. Es la primera vez que se presenta como cabeza de lista a las elecciones.

David Cameron - Partido Conservador
Joven, 43 años, va a ser un rival de entidad para Gordon Brown por su capacidad comunicativa, buenas maneras televisivas y un cierto estilo político a lo Blair, que le ha permitido modular su discurso político según las necesidades del momento, alejándose de la ortodoxia conservadora. De esta forma, ha apostado por apoyar los derechos de los homosexuales, luchar contra el cambio climático, etc. Sus habilidades comunicativas se han visto reflejadas en una intensa actividad 2.0, aprovechamiento de recursos audiovisuales y buena definición de los mensajes. Cameron ha sabido construir un discurso amable de lucha contra la crisis, que puede ser apoyado por una amplia mayoría de la población. En los debates, Brown le puede presionar para que se defina con mayor claridad sobre algunas cuestiones económicas y de derechos sociales donde puede quedar en evidencia. En el aspecto personal, Cameron comparte con Brown la desgracia de la muerte de un hijo, Ivan Cameron, que falleció a los seis años de edad. El líder tory es la primera vez que se presenta como cabeza de lista a las elecciones.

Nick Clegg - Partido Liberal Demócrata
Clegg también es todavía más joven que Cameron, aunque solo tres meses. Casado con una abogada española, es padre de tres hijos, y tiene a su favor en la campaña que es un líder pragmático, que sabe conectar con el electorado gracias a unas habilidades comunicativas que, con toda seguridad, sabrá desarrollar durante los tres debates televisivos, favorecido por su posición centrada, entre los dos candidatos de los partidos grandes. Clegg aspira a seguir desarrollando el Partido hasta convertirlo en una alternativa de Gobierno. Para conseguirlo, deberá convertirse en fuerza decisiva en el Parlamento, lo que solo es posible si no hay mayorías absolutas (es un escenario factible, aunque difícil en el Parlamento Británico por las características del sistema electoral). Clegg es líder de su partido desde 2007 y también es la primera vez que se presenta como cabeza de lista a las elecciones.

Tres perfiles distintos enfrentados cara a cara y en directo. Estaremos atentos al desarrollo del debate esta noche.